No enturbies aguas que hayas de beber.
Buena es la linde entre hermanos.
De tal palo tal astilla.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Una buena dote es un lecho de espinos
Hacer favores, empollar traidores.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Es más feo que carro visto por debajo.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Más vale callar que con borrico hablar.
Siempre hay un roto para un descosido.
Nada puede dar quien nada tiene.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Hay que cortar por lo sano.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Mal haya carbón de haya.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Gitano no saca la suerte a gitano.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
La mujer hermosa es peligrosa.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Aguja que doble, para sastre pobre.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Mata, que Dios perdona.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
A buenas horas, mangas verdes
El que demonios da, diablos recibe.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Buena vida si refrenas tu ira.
De buena harina, buena masa.
Quien hace, aplace.
El triunfo de los crueles es breve
Quien ríe y canta su mal espanta