Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El buen enero, frío y seco.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Remendar y dar a putas.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Casa sin madre, río sin cauce.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Donde mores no enamores.
El diablo es puerco.
El diente de la cabra menos come que daña.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
A buen santo te encomiendas.
Al ingrato con la punta del zapato.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Encima de la cabaña todo daña.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
A buen amigo buen abrigo.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Nunca viene una desgracia sola.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
De perdidas al río.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Buscarle la quinta pata al gato.
Inútil como cenicero en moto.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Por un clavo se pierde una herradura.