Roer siempre el mismo hueso
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Un espejo no sabe ser embustero.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
A buena hora pidió el rey gachas.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Los dioses ayudan al que trabaja
Gran constipado, culo apretado.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
A ama gruñona, criada rezongona.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
No te fíes del sol del invierno.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El nosotros anula el yo.
Otoño entrante, barriga tirante.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Los lugares altos tienen sus precipicios.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Hablar bajo y obrar alto.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Los cuerpos grandes se mueven despacio.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
La risa hace buena sangre