Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La suerte no es para quien la busca.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
De lo vedado, un solo bocado.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
El toro y el melón, como salen, son.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
La necesidad hace maestros.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Para ganar, forzoso es trabajar.
La experiencia es a veces dolencia.
Del que jura, teme la impostura.
La casa caída, el corral agrandado.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Cada cosa tiene su precio.
Oración de perro no va al cielo.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Sirva de algo mientras se muere.
Callen barbas y hablen cartas.
Lo que no está prohibido está permitido.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Donde no hay, por demás es el buscar.