Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
De bien en mejor.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
El celoso no puede ser jocoso.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
El que muda de amo, muda de hado.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Te están dando Atol con el dedo.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
A quien no le sobra pan, no críe can.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Hijo de gata, ratones mata.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Estoy en un callejón sin salida.
A cautela, cautela y media.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Para pan y pescado, chocho parado.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo