La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
En vender y comprar, no hay amistad.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
A la mula vieja, alivialé la reja.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Pocas palabras son mejor.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Donde manda el amo se ata la burra.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La muerte a nadie perdona.
El flojo trabaja doble.
Quien mucho duerme jornada pierde.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Dios consiente, pero no siempre.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Estar como caimán en boca de caño.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Esto es de rompe y rasga.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Está oscuro debajo de la lámpara
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Lo que se da no se quita.
No te vallas a morder la lengua.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Nunca te duermas en los laureles.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.