Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Una buena dote es un lecho de espinos
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Para conservar amistad, pared en medio.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Del agua mansa se asombra el perro.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
La mierda cuando la puyan hiede.
Bodas largas, barajas nuevas.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Septiembre benigno, octubre florido.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
De noche madrugan los arrieros.
Al endeble todos se le atreven.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Casa sin madre, río sin cauce.
Amor comprado, dale por vendido.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Mata, que Dios perdona.
Jamón empezado, pronto mediado.
Juego de manos, rompedero de ano.
El buey pace donde yace.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Tiempos pasados fueron mejores.
Mujer pecosa, mujer candela.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.