Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Pedir peras al olmo.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Marido rico y necio no tiene precio.
A viña vieja, amo nuevo.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Mala cuña es la de la propia madera.
Dame gordura, darte he hermosura.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
A la larga, lo más dulce amarga.
Suelo mojado, cajón seco.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Panza llena, quita pena.
A cautela, cautela y media.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Paga adelantada, paga viciada.
Vive y deja vivir.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Como se vive, se muere.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Mujer casada, casa quiere.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Enójate pero no pegues.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
A buenos ocios, malos negocios.
Nunca con menores, entables amores.