Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Mal de locura, solo la muerte cura.
A perro viejo no cuz cuz.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
A barco viejo, bordingas nuevas.
Octubre, las mejores frutas pudre.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Engordar para morir es mal vivir.
Pobreza, víspera de vileza.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Barbas mayores quitan menores.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Con los años viene el seso.
Una manzana podrida daña el barril completo.
A la pereza persigue la pobreza.
Del viejo el consejo.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Más vale estar pelada que amortajada.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
A grandes males, grandes enfermos.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Al hombre de rejo, vino recio.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Año tardío, año medio vacío.
Abrojos, abren ojos.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
A otra cosa mariposa.