La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Quien duerme no coge liebre.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Para que quiere cama el que no duerme.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Hablara yo para mañana.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Antes que el deber está el beber.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El trabajo por la mañana vale oro.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
A hora mala no ladran canes.
Todas las horas hieren. La última mata.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Remendar y dar a putas.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Aseada aunque sea jorobada.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Quien bien quiere, tarde olvida.