Del necio, a veces, buen consejo.
A cántaro roto, otro al puesto.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Que cada sacristán doble por su difunto.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Quien la haga que la pague.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Otro gallo le cantara.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Quien calla otorga
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
A las obras me remito.
Maestro, El se puede comer la regla.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Bollo crudo, engorda el culo.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Quien se excusa se acusa.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
A cada día su pesar y su esperanza.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Compra en plaza y vende en casa.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La vida es un misterio, desvelalo.
De diestro a diestro, el más presto.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Cada grumo tiene su humo.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".