Reunión de pastores, oveja muerta.
Burro que piensa bota la carga.
Irse con la música a otra parte.
Ese huevito quiere sal
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El buen enero, frío y seco.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Comer uva y cagar racimo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Saber uno los bueyes con que ara.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El burro al ratón le llamó orejón.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El que de joven corre, de viejo trota.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Al endeble todos se le atreven.
Peor es mascar lauchas
Primero fui yo puta que tu rufián.
Comida que escasea, bien se saborea.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Más ven cuatro ojos que dos.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Para alcanzar, porfiar.
A cabrón, cabrón y medio.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Lo que hace el burro, pare la burra.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El vientre lleno aunque sea de heno.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Un clavo saca a otro clavo.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.