La mejor suegra, la muerta.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A mala suerte, envidia fuerte.
Otoño entrante, uvas abundantes.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El más avisado cae.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Más chulo que un ocho.
A buen hambre, no hay pan duro.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
No falta un burro en un mal paso.
Buena fama, hurto encubre.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Limosnero y con garrote.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
A buen bocado, buen grito.
Hijos casados, trabajo doble.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Tranquilidad viene de tranca.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Ponerse la tapa en la cabeza
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El que mal anda, mal acaba.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.