La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
A cualquier cosa llaman rosa.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A buena mujer, poco freno basta.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
No hay día malo sin día bueno.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Cruz y raya, para que me vaya.
Días de mucho vísperas de ayuno.
A ama gruñona, criada rezongona.
La gente mala se muere de vejez.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Putas y frailes andan a pares.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Es más larga que la cuaresma.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Juego y bebida, casa perdida.
Casa oscura, candela cuesta.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Primero la firmita y luego la camita.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Volverse humo.
Ser el último orejón del tarro.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Quien vende barato vende doblado.