El día que te casas, o te curas o te matas.
Más groso que el Guelpa.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Mear sin peer, rara vez.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
No te duermas entre las pajas.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Casa cerrada, casa arruinada.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Septiembre frutero, alegre, festero.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Días de mucho vísperas de ayuno.
A dos palabras tres porradas.
A la vejez, dinero y mujer.
Buen comedor, buen dormidor.
Amor de asno, coz y bocado.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Juego y bebida, casa perdida.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
De buen chaparrón, buen remojón.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Quien vende barato vende doblado.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Dar al olvido.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.