Más largo que un día sin pan.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Paga adelantada, paga viciada.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Pan duro, pero seguro.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
A cada lechón le llega su noche buena.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Abril, lluvias mil.
Hay más días que longanizas.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Es más popular que la adelita.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A cena de vino, desayuno de agua.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Madre dispuesta, hija vaga.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Mala yerba, mucho crece.
Nadie se muere en la vispera.
A buena hora pidió el rey gachas.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Date buena vida, temerás más la caída.