Más ordinario que una monja en guayos.
La lima, lima a la lima.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Mal largo, muerte al cabo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Llave puesta, puerta abierta.
Ocio, ni para descansar.
A calza corta, agujeta larga.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Madre dispuesta, hija vaga.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
A camino largo, paso corto.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Dando dando, palomita volando.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Desde San Antón, una hora más de sol.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
El que tiene buba, ése la estruja.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Buena mula, mala bestia.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Nunca para el bien es tarde.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Día vendrá que tenga peras mi peral.