Quien no tiene quiere más.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Al pan pan y al vino vino.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Saber uno los bueyes con que ara.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
En San Antón, calabazas al sol.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Manos blancas no ofenden.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Amor grande vence mil dificultades.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El uso hace al maestro.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
El buen mosto sale al rostro.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Hacerse de la vista gorda.
Comida hecha, amistad deshecha.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Capa de pecadores es la noche, señores.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.