Hacer pinitos.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Los dioses ayudan al que trabaja
Refranes viejos son verdaderos.
Buena ventura solo con otra dura.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Dichosos los ojos que te ven.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Hay miles de miserias en un solo amor
El mejor suegro, vestido de negro.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Maestre por maestre, seálo éste.
Los vicios no necesitan maestro.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Tiran más tetas que carretas.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Cada uno halla horma de su zapato.
El hombre pone y la mujer dispone.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Donde hay patrón no manda criado.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Abusar es mal usar.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.