Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
A tal casa, tal aldaba.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Agua corriente, agua inocente.
Cada tonto tiene su manía.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Habla directamente al corazón.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Puerco que no grita cuchillo con el.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Primero las cubas que las uvas.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Lo que haces, encuentras.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Codicia mala, el saco rompe.
Moro viejo, mal cristiano.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.