Santo Tomás, una y no más.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Qué es una raya más para el tigre.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
A consejo ido, consejo venido.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Esta es la gota que derramo el vaso.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Oye primero y habla postrero.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Entre menos burros, más choclo.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Jugar a las cartas vistas.
A tambor mayor, diana no.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El buey manso mató al amo.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Está mal pelado el chancho.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Cabeza loca, la pierde su boca.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
El que rompe, paga.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Por puerta abierta ladrones entran.
Dame pan y dime tonto.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El sueño y la muerte hermanos parecen.