El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El que trae , lleva.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Pedo con sueño no tiene dueño.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Indio con puro, ladrón seguro.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Burro amarrado, leña segura.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Hay que poner tierra de por medio.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Cortesías engendran cortesías.
Beber sin comer, maña de ranas es.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
El buen alimento cría entendimiento.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Buey muerto, vaca es.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A poco pan, tomar primero.