Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
De persona palabrera, nunca te creas.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Todo hombre tiene su manía.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
La muerte todas las medidas vierte.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
La cama guarda la fama.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El ojo del amo engorda el ganado.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
A creer se va a la iglesia.
Más tira coño que soga.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Agua encharcada, hervida después de colada.