El hambre es muy mala consejera.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Del necio, a veces, buen consejo.
Manos duchas comen truchas.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Dura el nombre más que el hombre.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Dios castiga sin dar voces.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien te altera te controla.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Hacer la plancha.
Llámame gorrión y échame trigo.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
El que más chifle, capador.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Bella por fuera, triste por dentro
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.