El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Componte para el marido y no para el amigo.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Hacerse de la vista gorda.
La vejez mal deseado es.
Alma sin amor, flor sin olor.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Se las sabe por libro
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El que no llora no mama.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Dicen que la educación se mama.
A su tiempo maduran las brevas.
Casa de mantener, castillo de defender.
Casarás y amansarás.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
A gato viejo, rata tierna.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).