La ira es locura el tiempo que dura.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Juntos pero no revueltos.
El pan es freno del vino.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Neblina, del agua es madrina.
Nadie da palos de balde.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Amigo lejos, amigo muerto.
Quien siempre adula se quema las mangas
Palabras blandas te pondrán en andas.
Según sea el paño, hazte el sayo.
En largos caminos se conocen los amigos.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El casado casa quiere.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Un "quizá" no dice nada.
Está en todo menos en misa.
Dos cabezas piensan más que una.
De buen caldo, buenas sopas.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Palabras sin obras, barato se venden.
Perdona el error, pero no lo olvides.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Paga adelantada, paga viciada.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.