Loro viejo no da la pata.
La carta, corta, clara y bien notada.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Pocas palabras son mejor.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Ni llueca eches que pollos saques.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Cuerpo descansado, dinero vale.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Una en el papo y otra en el saco.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
No quieras tapar el sol con un dedo.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cada uno se apaña según tiene maña.
La buena lectura, alivia la tristura.
A la de tres va la vencida.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Dar carne al lobo.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A quien dan, no escoge.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.