Hombre intranquilo vale por diez.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
A cada rey su trono.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Quien calla otorga
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Nadie muere motón.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Acometer hace vencer.
Copas son triunfos.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
A barba muerta, obligación cubierta.
Hombre casado, burro domado.
Mayo frío, año de mucho frío.
De mercader a ladrón, un escalón.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
De todos modos, Juan te llamas.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Cada casa es un caso.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
El peligro que no se teme, más presto viene.