La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Favores harás, y te arrepentirás.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Ya me cansé de descansar.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Amor nuevo, olvida el primero.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Los bienes son para remediar los males.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Llegaste como agua en Mayo.
El primer paso es el que cuesta.
Sale más caro el candil que la vela.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El llanto sobre el difunto.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Callado mata conejo.
Buena muerte es buena suerte.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
La vida es un juego.
El hambre es una fea bestia
Acúsole porque pisó el sol.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Con putas y bretones pocas razones.
Dios acude siempre.
Siempre habla quien menos puede.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Hace mal quien lo secundario hace principal.