Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La misa, dígala el cura.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Casamiento malo, presto es concertado.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Quien nada hace, nada teme.
El cantar, alegra el trabajar.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Buen lector, mal escribano.
Más vale que sobre que no que falte.
A consejo de ruin, campana de madera.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Cada uno halla horma de su zapato.
Más da el duro que el desnudo.