La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Juez con prisa, juez que yerra.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Hacer algo de cayetano.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Jamás digas: nunca jamás.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Hacer oídos de mercader.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Ya los perros buscan sombra.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Una buena dote es un lecho de espinos
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Lo que no se conoce no se apetece.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Esposa mojada, esposa afortunada
Vísteme despacio que estoy de afán.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Al loco y al fraile, aire.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Del favor nace el ingrato.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Las aguas mansas son las peores
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Le busca las cinco patas al gato.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.