En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Una palabra deja caer una casa.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
La vida es una sorpresa continua
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El empezar es el comienzo del acabar.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Amanecerá y veremos.
El flojo trabaja doble.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
En Junio hoz en puño.
Nunca segundas partes fueron buenas.
la ropa son alas.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Es tiempo de vacas flacas
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Estas son de mi rodada.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Sol puesto, obrero suelto.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
La fortuna es madrina de los necios.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.