Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Si vives alegre, rico eres.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La alegría es gemela
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Bollo de monja, costal de trigo.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El abismo lleva al abismo
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Cual el tiempo, tal el tiento.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Enójate pero no pegues.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Burgáles, mala res.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Por la peana se adora al santo.
Boca sucia no habla limpio.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
De mala ropa no sale un buen traje.
Campo bien regado, campo preñado.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.