Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Más tira coño que soga.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
La Luna no es pan de horno
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Presto rico, presto pobre.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
A donde fueres haz lo que vieres.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El que se queja, sus males aleja.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
En la tardanza está el peligro.
Galga salida, a liebre parida.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Tanto ganado, tanto gastado.
El tonto ni de Dios goza.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
El amor enseña a los asnos a bailar
Alabanza propia es vituperio.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Caridad y amor no quieren tambor.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Nada con nada, total nada.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
El mal llama al mal.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El tono afectuoso cautiva el oido.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.