Amor con hambre, no dura.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Obremos a no ver, dineros a perder.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Date a deseo y olerás a poleo.
Después de un gustazo, un trancazo.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Quien te adula, te traiciona.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Riqueza vieja es la nobleza.
No busques a la vez fortuna y mujer.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Al loco y al fraile, aire.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Llora tus penas y deja las ajenas.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Amor nunca dice basta.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Amor no quita conocimiento.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Todo mi gozo en un pozo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.