Con putas y bretones pocas razones.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Lo hermoso, a todos da gozo.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Juego de manos, rompedero de ano.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A la pereza persigue la pobreza.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Pecado callado, medio perdonado.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Calienta más el amor que mil fuegos
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Para que quiere cama el que no duerme.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Pasar amargura por ganar hermosura.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Llaga incurable, vida miserable.
Más vale loco que necio.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
A lo que no puede ser paciencia.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
El que vive de favores, sirve a muchos señores.