Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Más da el duro que el desnudo.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Pobreza no es vileza.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Lo que se da no se quita.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Donde no hay regla se pone ella.
Por puerta abierta ladrones entran.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El que hace la ley, hace la trampa.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Casado, pero no capado.
El que mucho duerme poco aprende.
Qué pacaya te echaste encima!
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Deja que el buey mee que descansa.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
El que mucho habla, mucho yerra.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Año tuero, vaca y muerto.
Madre dispuesta, hija vaga.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Desdichas y caminos hacen amigos.
Nunca te duermas en los laureles.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Hay que dejar ir al mundo como va
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.