La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Irse con la soga entre los cachos.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Dinero guardado, barco amarrado.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Saber amar es mucho saber.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Que dulce queda la mano al que da.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Ligero como el ave de San Lucas.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Ayunar, o comer truchas.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.