Pueblo chico infierno grande.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
A creer se va a la iglesia.
Nunca falta un culo para un bacín.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Jugar y pasear solo por recrear.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
El hombre pone y la mujer dispone.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A cada ermita le llega su fiestecita.
La buena obra, ella misma se loa.
La labranza no tiene acabanza.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Hacer el primo.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo