La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Demasiado pedo para la mula.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Cada cosa pía por su compañía.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Los dioses ayudan al que trabaja
Donde hay carne, hay hermosura.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Salir junto con pegado.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Lo que abunda no daña.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
El amor no respeta a nadie
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
De desgraciados está el mundo lleno.
Abril, lluvias mil.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Dar en el clavo.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El otoño de lo bello, es bello.