Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Intimidades, solo en las mocedades.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Escatimar y dar a putas.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Amor breve, suspiros largos
Se goza más amando que siendo amado
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Amor forastero, amor pasajero.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La ocasión es la madre de la tentación.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Marido rico y necio no tiene precio.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
A fullería, cordobesías.
Pedir las perlas de la virgen.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
La sed por el oro, socava el decoro.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Amor comprado, dale por vendido.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Pa' todo hay fetiche.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.