Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Refranes de viejas son sentencias.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Ser el último orejón del tarro.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
El mejor escribano echa un borrón.
Taberna sin gente, poco vende.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
De la nieve no sale más que agua
Malo por malo, mi mujer es buena.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
La muerte todo lo ataja.
Le puso el dedo en la llaga.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Y vuelta la burra al trigo.
La democracia también genera hombres deshonestos
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Por pedir, nada se pierde.
Mano de hierro en guante de seda.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.