Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
La crianza aleja la labranza.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No es mal sastre el que conoce el paño.
El que mucho habla, poco acierta.
El celoso no puede ser jocoso.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Antes de hablar, pensar.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
La obra alaba el maestro.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
El buen vino sin ramo se vende.
Ignorante malo, mucho daño hace.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
La muerte todas las medidas vierte.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Todo tiempo pasado fue mejor.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Copas son triunfos.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Vale más buena cara que un montón de halagos
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.