Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A consejo ido, consejo venido.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Ante la duda, la más madura.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Mas papista que el Papa.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El camino malo, se pasa rápido.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Los extremos nunca son buenos.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
El buen pagador no necesita prenda.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Lo que no se empieza no se acaba.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Por San Martín, trompos al camino.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
El que come tierra, carga su terrón.
La paciencia no está entre los jovenes.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
El yerro encelado, medio perdonado.
Sopas y morder, no puede ser.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Cerrado a cal y canto.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Mal viene el Don con la carga de paja.