Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
La avaricia rompe el saco.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Lo raro es caro.
Oir a todos, creer a pocos.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Hace más la raposa que la curiosa.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Padecer cochura por hermosura.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
A la zorra, candilazo.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
A otra cosa mariposa.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Paciencia y barajar.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
La paciencia es el puerto de las miserias.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Bestia alegre, echada pace.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
La ociosidad enseña muchas maldades.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
A cautela, cautela y media.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Cada casa es un caso.
Madre dispuesta, hija vaga.
Cosa rara, cosa cara.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.