El que tiene buba, ése la estruja.
La cabra coja, junto a la casa trota.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Siempre habla quien menos puede.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Hacer de toda hierba un fardo.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Llegar a la capada.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Meter aguja y sacar reja.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Una sola vez no es costumbre.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Como es la mujer, así es la casa.
El que con lobos anda a aullar aprende.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
De suerte contentos, uno de cientos.
El que más puede, más aprieta.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.