Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Lo barato cuesta caro
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
A quien no la teme, nada le espanta.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Quien se casa, casa quiere.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Putas y frailes andan a pares.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
A pan duro, diente agudo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Entre más apuro menos prisa.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
O faja o caja.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Más ven cuatro ojos que dos.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Ama profunda y apasionadamente.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Amor de corneta, de diana a retreta.