Coces de yegua, amor es para el rocín.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El que ama el peligro, en él perece.
A llorar al cuartito.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
La ignorancia es muy atrevida.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El sabio calla, el tonto otorga.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Con tontos, ni a coger hongos.
En casa del que jura, no faltará desventura.
De luengas vías, luengas mentiras.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Donde hay duda hay libertad.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Casa chica infierno grande.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
El comedido sale jodido.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Hablar hasta por los codos.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Dar de comer al diablo.
La ocasión asirla por el guedejón.
Llaga incurable, vida miserable.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.