Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
A llorar al cuartito.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
El que ama el peligro, en él perece.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
La ignorancia es muy atrevida.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El sabio calla, el tonto otorga.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Con tontos, ni a coger hongos.
En casa del que jura, no faltará desventura.
De luengas vías, luengas mentiras.
Donde hay duda hay libertad.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Casa chica infierno grande.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
El comedido sale jodido.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Hablar hasta por los codos.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Dar de comer al diablo.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
La ocasión asirla por el guedejón.
Llaga incurable, vida miserable.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.