El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Mal mascado y bien remojado.
Llave puesta, puerta abierta.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Gato con cascabel no caza ratón.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
A gran pecado, gran misericordia.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Caballo manco no sube escalera.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Donde va el perrito, va el gatito.
Allega, allegador, para buen derramador.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Codicia mala a Dios no engaña.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Buscarle cinco pies al gato.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Amor de lejos, amor de pendejos.
A mal Cristo, mucha sangre.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Al amo comerle y no verle.
No me quieras dar gato por liebre.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Al desganado, darle ajos.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.